sábado, 28 de febrero de 2015

Recordando viejos tiempos, he pensado que estaría bien hacerles una breve referencia por aquí. No solo esos momentos me han marcado a mi, también a una persona que hemos compartido tantísimas cosas, quebraduras de cabeza y cosas inexplicables que aún ahora, habiendo pasado tanto tiempo, seguimos igual. Va por ti, Marta (pechotes).
La verdad que esta amistad surgió por una casualidad muy, muy graciosa. Las cosas que tiene el destino. Ella iba a mi clase, pero apenas teníamos relación. Surgió en el momento en que nos confesamos algo. Una confesión terrible, por lo menos ahora jajaja. Sin duda fue lo que nos permitió conocernos tan bien y vivir miles de cosas.
A medida que avanzaba el tiempo íbamos sabiendo más cosas, y empezamos a tomarlo ya como costumbre. Cualquier cosa que nos llamara la atención era:
-Marta, Marta, ¡mira lo que ha hecho!
-Tía, esto no es normal.
Hasta que las personas se enteraron y fue una debacle enorme. Jajajaja todo es una anécdota de la cual nos reímos en la actualidad.
Pero no todo acaba ahí, que va. Hay mucho más
Llegó el verano. Un verano un tanto raro. Lo recuerdo perfectamente, fue algo que se quedó marcado. Fue el verano en el que conocimos a BH, y eso no sucede todos los días, eh. 
Luego llegaron las FV y más cosas inexplicables. 
Pero sin duda, la guinda se la lleva el día en el que nos separaron de nuestros amigos a Marta y a mi (ella seguro que me entiende) fue un día soleado de septiembre, pero que a nosotras se nos tornó muy oscuro... hasta que poco a poco volvió a salir el sol. Se sucedieron unos meses muy muy interesantes jajaja. Cada vez que los recordamos, no podemos evitar reír, pero también sentir melancolía. A pesar de todo eran buenos tiempos. 
El mejor recuerdo que ambas guardamos, seguramente, de segundo de bachillerato, es el de la excursión. 5 días en Bélgica. Cada día fue una aventura diferente, con sus cosas sorprendentes e inexplicables. Han pasado ya 2 años y aún seguimos hablando de esos 5 días. Cualquiera diría que no nos marcó...
Luego, unos meses después, acabamos segundo de bachillerato y fue nuestra graduación. Otra noche digna de recordar, POR TODO. Me encantó. Volvería a repetir una y otra vez. Y seguro que Marta conmigo. Jajaja.
A partir de ahí llegó el verano. Dicen que el mejor verano de nuestra vida. Y creo que así es.
Vacaciones, cumplir los 18... creo que sublime lo describiría bien.
A partir de irnos cada una a la Universidad, nuestra tontería acabó. Conocimos más gente y lo superamos. Ahora, año y pico después de irnos, seguimos con lo mismo, pero ahora riéndonos de todo. Somos un par de tontas jajajaja pero lo que importa es que somos felices. Y no pido más.
Gracias Pechotes por estos momentos ;) ♥

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