viernes, 27 de marzo de 2015

Mi primavera te necesita... cada vez un poco menos.

Siento que cuando te veo se me hiela el alma. Y me entran ganas de cogerte y no soltarte. 
Como tú no hay dos, y por muy parecido que haya, las comparaciones son odiosas, dicen.
Diréis que como puedo seguir así, si lo mejor es hacer borrón y cuenta nueva. Vale, muy bien. Es fácil decirlo, pero hacerlo... intentar hacerlo es como escalar el Everest. Y más cuando esa persona es, no se si exagero, como tú. Igual de "tontitos", con gustos prácticamente iguales, y bastantes más cosas. Alguien con quien no me tengo que esconder de como soy, mostrar mi verdadero yo.
Que sí, que siempre llega alguien nuevo que intentará descolocar mis esquemas, pero, de momento, nadie lo puede conseguir. Como dije antes, las comparaciones son odiosas.
Pero esto no me va a parar, ni mucho menos hacerme más vulnerable. No. Cada día que pasa me levanto con más ganas de comerme el mundo (y sobre todo intentando sacarte de mis pensamientos).
Y como ya mencioné días atrás, el hecho de que una puerta se cierre, que no impida darle una oportunidad a esa ventana que se ha abierto. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario