miércoles, 18 de marzo de 2015

Puertas, ventanas, sentimientos confusos.

Me estoy empezando a creer eso de que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, o al revés, como sea.
Pero el empeño en querer abrir la puerta de nuevo es demasiado grande, ignorando lo que podemos ver a través de la ventana.
Mantengo la fe en que esa puerta se volverá a abrir... Pero sería volver a joderme a mi y también joder todo lo que llevo adelantado.
Quizá sea mucho pedir... pero tengo ganas de que me salga algo bien. Por una vez en la vida.
PD: lo que hay tras la ventana son unas vistas geniales.

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