sábado, 18 de abril de 2015

Un falso muro

Llueve sobre mojado. Hace tiempo que ni el día más soleado elimina esa lluvia interior. No hay un rumbo fijo, ni unas ideas claras. Todo es un desastre. Un caos cada vez más grande y difícil de deshacer.Y cada vez que intento centrarme, acabo más descentrada que antes. Mil veces he pensado en dejarlo todo, no mirar hacia atrás, y seguir. Seguir para ver lo lejos que puedo llegar. Los resultados probablemente serían catastróficos. Quizá estoy equivocada, y todo no es un caos. Quizá el caos sea yo. Un caos con cientos de cosas en la cabeza guardadas exclusivamente para mi.Últimamente la frustración es la tónica de mi vida. La realidad. Me creo un muro falso para que todo sea un poco mejor, pero hace el efecto contrario. Apartar los sentimientos no es bueno.Crees que vas en buen camino, pero la realidad es que te has perdido. Más que antes. Y hay aviso de tormenta, aunque la lluvia ha llegado ya.


Si no lo pongo por aquí, siento que reviento. En algunos momentos viene bien desahogarse.

viernes, 3 de abril de 2015

Pasan los días. ¿Te importaría salir de mis pensamientos?

Y otro día más. Otro día más que se que no estás aquí. Me desespero. Bebo. Fumo. Sigo soñando con ese momento. El momento en que vas a volver. Volver para ver juntos un nuevo amanecer. Sigo bebiendo. La realidad se topa conmigo. Me hace ver que soy una ilusa, una soñadora. Porque tanto tú como yo sabemos que eso no ocurrirá. Y si ocurre, es por obra del destino. Caprichoso, si. Que nos quiera ver en el mismo colchón, bajo las mismas sábanas. Y porque sabe que tengo una cuenta pendiente con tu espalda, con tus tatuajes. Por no hablar de cada uno de tus lunares. Pero todo se esfuma a la mañana siguiente. Y cuando no despierto junto a ti.