sábado, 7 de noviembre de 2015

Delirios de un sábado más

Hoy te quiero decir que los días son interminables.
También que echo de menos tus besos.
Sentir tu cuerpo en mi cuerpo.
Echo de menos tu forma de cogerme, de tocarme.
Hablar contigo.
Besarte por las mañanas y que se te escape una sonrisa.
Los abrazos perezosos. Y más, mucho más.
Pero todo esto solo te lo quiero decir hoy.
Mañana querré decirte (y lo intentaré)
que no te echo de menos.
Que no dueles.
Que tu ausencia no es nada.
Que noviembre no es triste y que estoy bien.
Pero hoy es hoy. Y mañana también será hoy.

martes, 3 de noviembre de 2015

Siempre en noviembre, siempre.

Hay días y días, y hoy es uno de esos días. Te despiertas y no te apetece salir de la cama pero al final te acabas levantando. A deshora, por supuesto. Los días (o la vida misma) están vacíos, sin rumbo y un frío que cala los huesos. 
Es increíble como se desmorona todo en cuestión de días, instantes. Y ahí es cuando viene el problema... Sentirse incapaz de poder seguir adelante, "refugiarse" en un mundo interior caótico que es más malo que bueno y perder la poca cordura que queda.
Habrá gente que te seque las lágrimas, que te abrace cuando más lo necesitas y que te diga las cosas como son. Pero ¿y qué? Al final solo uno mismo sabe realmente lo que siente. Y sentirse solo es jodido. 

sábado, 31 de octubre de 2015

Happiness

Puedes tener defectos y virtudes, pero eso es lo que te hace ser tú. Alguien único. Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren tal como eres. Y eso es lo bonito.
Quisiera decir que ser feliz no es un camino sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones. Para ser feliz hay que apreciar las pequeñas cosas buenas de la vida. Sin lo malo, no podríamos apreciar la verdadera felicidad.
Felicidad, para mí, es compartir cervezas con quien más quiero.
Es ver una sonrisa amplia tras unas lágrimas.
Es hacer el loco, soltar carcajadas y bailar.
También es ver el fútbol, si.
Ser feliz es dar un abrazo interminable.
Es besar, besar sin prisa pero sin pausa.
Es compartir mi vida con quien elijo.
Ser feliz es poder sonreír sin dolor.
Es una barra de labios roja y rock.
Es bailar y saltar bajo la lluvia.
Ser feliz... Ser feliz es ser yo misma.
Sin los días grises no sabríamos apreciar los días soleados.
Más sonrisas a tiempo y menos lágrimas a destiempo. 

martes, 8 de septiembre de 2015

Pedacitos

Martes disfrazado de domingo. Semanas disfrazadas de domingo.
Montañas de chocolate. Alguna cerveza.
¿Estás bien? Si, mañana se me habrá pasado. Así varios días.
Una taza de café y un libro a medio leer. Fuerzas para seguir.
Un cigarro, y otro después. Que se joda el viento de fondo.
Recomponerse cuesta. Y hay ocasiones que más, mucho más.


lunes, 17 de agosto de 2015

Quédate...

Quédate con los días
y con las noches;
quédate con cada sonrisa
y con cada lágrima;
quédate con cada abrazo
y con cada rechazo;
quédate con cada película
y con cada juerga;
quédate a dormir
y no con las ganas.
Sobre todo quédate
conmigo.
Pero quédate.

sábado, 18 de abril de 2015

Un falso muro

Llueve sobre mojado. Hace tiempo que ni el día más soleado elimina esa lluvia interior. No hay un rumbo fijo, ni unas ideas claras. Todo es un desastre. Un caos cada vez más grande y difícil de deshacer.Y cada vez que intento centrarme, acabo más descentrada que antes. Mil veces he pensado en dejarlo todo, no mirar hacia atrás, y seguir. Seguir para ver lo lejos que puedo llegar. Los resultados probablemente serían catastróficos. Quizá estoy equivocada, y todo no es un caos. Quizá el caos sea yo. Un caos con cientos de cosas en la cabeza guardadas exclusivamente para mi.Últimamente la frustración es la tónica de mi vida. La realidad. Me creo un muro falso para que todo sea un poco mejor, pero hace el efecto contrario. Apartar los sentimientos no es bueno.Crees que vas en buen camino, pero la realidad es que te has perdido. Más que antes. Y hay aviso de tormenta, aunque la lluvia ha llegado ya.


Si no lo pongo por aquí, siento que reviento. En algunos momentos viene bien desahogarse.

viernes, 3 de abril de 2015

Pasan los días. ¿Te importaría salir de mis pensamientos?

Y otro día más. Otro día más que se que no estás aquí. Me desespero. Bebo. Fumo. Sigo soñando con ese momento. El momento en que vas a volver. Volver para ver juntos un nuevo amanecer. Sigo bebiendo. La realidad se topa conmigo. Me hace ver que soy una ilusa, una soñadora. Porque tanto tú como yo sabemos que eso no ocurrirá. Y si ocurre, es por obra del destino. Caprichoso, si. Que nos quiera ver en el mismo colchón, bajo las mismas sábanas. Y porque sabe que tengo una cuenta pendiente con tu espalda, con tus tatuajes. Por no hablar de cada uno de tus lunares. Pero todo se esfuma a la mañana siguiente. Y cuando no despierto junto a ti.        

viernes, 27 de marzo de 2015

Mi primavera te necesita... cada vez un poco menos.

Siento que cuando te veo se me hiela el alma. Y me entran ganas de cogerte y no soltarte. 
Como tú no hay dos, y por muy parecido que haya, las comparaciones son odiosas, dicen.
Diréis que como puedo seguir así, si lo mejor es hacer borrón y cuenta nueva. Vale, muy bien. Es fácil decirlo, pero hacerlo... intentar hacerlo es como escalar el Everest. Y más cuando esa persona es, no se si exagero, como tú. Igual de "tontitos", con gustos prácticamente iguales, y bastantes más cosas. Alguien con quien no me tengo que esconder de como soy, mostrar mi verdadero yo.
Que sí, que siempre llega alguien nuevo que intentará descolocar mis esquemas, pero, de momento, nadie lo puede conseguir. Como dije antes, las comparaciones son odiosas.
Pero esto no me va a parar, ni mucho menos hacerme más vulnerable. No. Cada día que pasa me levanto con más ganas de comerme el mundo (y sobre todo intentando sacarte de mis pensamientos).
Y como ya mencioné días atrás, el hecho de que una puerta se cierre, que no impida darle una oportunidad a esa ventana que se ha abierto. 


martes, 24 de marzo de 2015

Deseo, necesidad.

Volver a verte. No es un deseo, es una necesidad.
Una noche más viendo las estrellas hasta que salga el sol. 
No salir de la cama, todo el rato abrazados.
Sin tregua, el que más muerda, gana.
Como siempre... quedamos empatados.
Tus caricias en mi espalda, tus cosquillas.

Me has hecho perder la cabeza. Y a ver quien cojones llena el vacío que me has dejado.


Mirada intensa, que me daba la vida. Es justo lo que necesito.

Me maldigo, por habernos conocido en el momento más inoportuno. Pero me alegro de haber compartido contigo momentos que no compartiría con nadie.
Vida, se caprichosa, y vuélvenos a juntar.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Puertas, ventanas, sentimientos confusos.

Me estoy empezando a creer eso de que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, o al revés, como sea.
Pero el empeño en querer abrir la puerta de nuevo es demasiado grande, ignorando lo que podemos ver a través de la ventana.
Mantengo la fe en que esa puerta se volverá a abrir... Pero sería volver a joderme a mi y también joder todo lo que llevo adelantado.
Quizá sea mucho pedir... pero tengo ganas de que me salga algo bien. Por una vez en la vida.
PD: lo que hay tras la ventana son unas vistas geniales.

domingo, 15 de marzo de 2015

Adiós, adiós, que no volvamos a vernos.

No se como hemos llegado a esta situación. Pero lo único que se es que esto está muerto. Y no lo podemos revivir. Te has empeñado en buscar amores de una noche mientras me decías que querías verme (ingenua yo, por creerme tus mentiras). Te has empeñado en acabar con esto.
Lo mismo que te culpo, también me culpo a mi. Por hacer lo mismo que tú. 
Hemos jugado con fuego y nos hemos quemado. O peor. Hemos jugado con sentimientos y nos los hemos cargado.
No diré nada malo, todo lo que me has hecho vivir estos meses ha sido maravilloso. Pero es hora de que cada uno tome su propio camino. 
Espero que te vaya tan bien como a mi. Fue un placer (nunca mejor dicho) conocerte. 
Y que la vida no sea caprichosa para que nos vuelva a juntar.
Adiós, adiós.

viernes, 6 de marzo de 2015

Abstinencia de ti.

Un día más. Un día más pero no sin más. Me basta verte 5 minutos para poder soñarte durante toda la noche con todo tipo de detalles. Me gusta tu sonrisa pícara y tu mirada hipnotizante, capaz de dejarme sin palabras.Pero es eso, solo 5 minutos y no más. Tendré que tirar de imaginación.Te has convertido en mi droga, y yo, con síndrome de abstinencia, no escaparás en la próxima ocasión. Avisado quedas.

domingo, 1 de marzo de 2015

Debilidad con nombre propio

¿Como voy a odiarte? Si me has hecho pasar los mejores momentos de mi vida, las mejores experiencias. 
Quiero odiarte, pero no soy capaz. Algo dentro de mi me lo impide, y creo que lo agradezco. Aún así lo que has hecho conmigo no tiene perdón, pero lo que siento por ti, tiene más fuerza que el odio. Será que soy tonta (o que en el fondo, muy en el fondo, te necesito).
No puedo odiarte, por cada amanecer que he pasado a tu lado. Amaneceres con nombre propio y una espalda llena de imperfecciones que para mi eran perfectas.
Noches sin fin en las que el límite lo establecieron las estrellas.
Tu mirada, tan profunda y serena, que a veces me perdía en ella y el único que podía encontrarme eras tú. 
Dime, por todo eso y más ¿como te voy a odiar?

sábado, 28 de febrero de 2015

Estrellas.


Aún siento tu mirada;
yo desnuda,
tú disfrutando,
ambos sintiéndonos,
como si no hubiera mañana
Viviendo de la nada
Y al día siguiente
sigues en mi mente.


Recordando viejos tiempos, he pensado que estaría bien hacerles una breve referencia por aquí. No solo esos momentos me han marcado a mi, también a una persona que hemos compartido tantísimas cosas, quebraduras de cabeza y cosas inexplicables que aún ahora, habiendo pasado tanto tiempo, seguimos igual. Va por ti, Marta (pechotes).
La verdad que esta amistad surgió por una casualidad muy, muy graciosa. Las cosas que tiene el destino. Ella iba a mi clase, pero apenas teníamos relación. Surgió en el momento en que nos confesamos algo. Una confesión terrible, por lo menos ahora jajaja. Sin duda fue lo que nos permitió conocernos tan bien y vivir miles de cosas.
A medida que avanzaba el tiempo íbamos sabiendo más cosas, y empezamos a tomarlo ya como costumbre. Cualquier cosa que nos llamara la atención era:
-Marta, Marta, ¡mira lo que ha hecho!
-Tía, esto no es normal.
Hasta que las personas se enteraron y fue una debacle enorme. Jajajaja todo es una anécdota de la cual nos reímos en la actualidad.
Pero no todo acaba ahí, que va. Hay mucho más
Llegó el verano. Un verano un tanto raro. Lo recuerdo perfectamente, fue algo que se quedó marcado. Fue el verano en el que conocimos a BH, y eso no sucede todos los días, eh. 
Luego llegaron las FV y más cosas inexplicables. 
Pero sin duda, la guinda se la lleva el día en el que nos separaron de nuestros amigos a Marta y a mi (ella seguro que me entiende) fue un día soleado de septiembre, pero que a nosotras se nos tornó muy oscuro... hasta que poco a poco volvió a salir el sol. Se sucedieron unos meses muy muy interesantes jajaja. Cada vez que los recordamos, no podemos evitar reír, pero también sentir melancolía. A pesar de todo eran buenos tiempos. 
El mejor recuerdo que ambas guardamos, seguramente, de segundo de bachillerato, es el de la excursión. 5 días en Bélgica. Cada día fue una aventura diferente, con sus cosas sorprendentes e inexplicables. Han pasado ya 2 años y aún seguimos hablando de esos 5 días. Cualquiera diría que no nos marcó...
Luego, unos meses después, acabamos segundo de bachillerato y fue nuestra graduación. Otra noche digna de recordar, POR TODO. Me encantó. Volvería a repetir una y otra vez. Y seguro que Marta conmigo. Jajaja.
A partir de ahí llegó el verano. Dicen que el mejor verano de nuestra vida. Y creo que así es.
Vacaciones, cumplir los 18... creo que sublime lo describiría bien.
A partir de irnos cada una a la Universidad, nuestra tontería acabó. Conocimos más gente y lo superamos. Ahora, año y pico después de irnos, seguimos con lo mismo, pero ahora riéndonos de todo. Somos un par de tontas jajajaja pero lo que importa es que somos felices. Y no pido más.
Gracias Pechotes por estos momentos ;) ♥

viernes, 27 de febrero de 2015

Tu espalda es el único desierto en el que quiero (quería) perderme.
Esperaba con anhelo la noche, para devorarte.
Todo lo que ayer eran ganas de verte, hoy solo es odiarte.
Eres un cabrón, un desalmado. Pero voy a vengarme.



Quizá la culpa sea mía por depositar demasiadas ilusiones. Ilusiones que no depositaba en vano, de lo contrario esto no habría sucedido.
Pero estos tropiezos son los que te permiten ver la vida desde otra perspectiva para corregir (o al menos intentarlo) los errores cometidos.
Por cierto, no sabéis lo bien que hace escuchar Extremoduro en días así, llenos de rabia, incomprensión y más mierdas.

Hoy me gustaría dedicar unas líneas a una parte importante de todas nuestras vidas: los amigos.


(Personal: estoy pasando por un momento extraño de mi vida, el cual me está haciendo ver que no tienes que conocer a alguien de toda la vida para que conozca hasta tus sentimientos más ocultos, algo, que por mi parte, no dejo que se conozca con facilidad).


Maravilloso es tener amigos, bueno, más que amigos, una familia secundaria, con la que poder vivir miles de experiencias, ya sean buenas o malas; con la que sentirte seguro; con la que querer pasar los días.

Los amigos son como un tesoro, una pequeña familia que pase lo que pase estará ahí para todo, para hacerte llorar con la verdad, para juzgarte por tu bien, para poner un poco de cordura (o locura) en tu vida y, lo que más valoro, para tener su apoyo incondicional a pesar de todo lo que haya pasado, la distancia o cualquier otra circunstancia.
Que sí, que quiero que me envidiéis porque yo tengo a los mejores a mi lado, tanto los de siempre como los que he conocido ahora.
Gracias, sois de lo mejor que tengo en la vida y no quiero que me faltéis.

martes, 24 de febrero de 2015

Nombres,

 más bien personas;

que se quedan grabados en tu mente.

Y por dentro queman,por su necesidad.